SI QUEREMOS VENCER LA INSEGURIDAD CIUDADANA, ACABEMOS CON LA DROGA
En los últimos años, en nuestro país y en el mundo,
se observa un incremento de la delincuencia ejercida por jóvenes
quienes envalentonados por los efectos de las drogas causan problemas en
la seguridad ciudadana, afectando a la sociedad en su
conjunto. Las consecuencias de la drogadicción no se hacen esperar, ya
que esto provocaría que los individuos cuyas percepciones han sido
influenciadas no solo sufran una restricción en su propia libertad, sino
que afecten la de otros. De este modo se traza un círculo vicioso, cuyas
manifestaciones de carácter cualitativo se transforman permanentemente.
Usualmente, las personas usan drogas porque
quieren cambiar algo en sus vidas. Estas son algunas de las razones
por las que los jóvenes usan drogas: Para ser aceptados, para escapar o
relajarse, para mitigar el aburrimiento, para verse maduros, para ser rebeldes,
o para experimentar. Ellos piensan que las drogas son una solución. Pero al
final, las drogas se convierten en el problema. Las consecuencias del uso de
drogas siempre son peores que el problema que uno intenta resolver con ellas.
Según DEVIDA: "La inseguridad ciudadana en el país está asociada a la oferta y demanda de drogas, en sus distintas modalidades. El consumo de drogas mantiene una relación estrecha con la micro-comercialización de drogas, el pandillaje, las barras bravas, la delincuencia, la promiscuidad sexual, entre otros comportamientos de riesgo".
La Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, realizada por DEVIDA, señala que Lima Centro (Cercado, Breña, La Victoria, El Agustino, Jesús María, Magdalena, Pueblo Libre, San Miguel, San Luis, San Borja, San Isidro y Miraflores) es la zona que registra las más altas prevalencias de consumo de alcohol y tabaco. En el caso de drogas ilegales, el Callao es la zona que registra las más altas prevalencias anuales de consumo de marihuana (2.5%), PBC (7.8) y cocaína (1.1), seguido de Lima Centro (marihuana: 1.3%; PBC: 2.4%; cocaína: 0.8%) y de las demás zonas de la ciudad, que registran prevalencias significativamente menores.
Las consecuencias de las drogas son graves. En lo fisiológico, el joven experimenta diferentes cambios y alteraciones en su sistema nervioso central, que lo lleva progresivamente a una intoxicación general que puede provocarle un ataque cardíaco. En lo mental, el joven comienza a tener diferentes trastornos: Se deprime fácilmente, es neurótico y sufre de alucinaciones y tendencias paranoicas. También con el paso del tiempo el adicto se vuelve literalmente un esclavo de la droga, hace lo que sea para conseguirla y se ve envuelto en actos violentos, ya que bajo los efectos de la droga se puede cometer crímenes y asesinatos.
En fin, las consecuencias que traen consigo el consumo de
drogas son que cambian totalmente la vida del joven
convirtiéndola
mucha veces en un rechazado social, en otros casos, en vivir una vida de
miseria. Las drogas son una pérdida de tiempo. Ellas destruyen tu memoria,
respeto y autoestima.